FÁBULAS
´ FÁBULAS LA TORTUGA Y EL ÁGUILA Había una vez una tortuga muy inconforme con la vida que le había tocado, y que en consecuencia no hacía otra cosa que lamentarse. Estaba realmente harta de andar lentamente por todo el mundo, con su caparazón a cuesta. Su más profundo deseo era poder volar a gran velocidad y disfrutar de la tierra desde las alturas, tal y como hacían otras criaturas. Un día un águila la sobrevoló a muy baja altura y sin pensárselo dos veces la tortuga le pidió que la elevara por los aires y la enseñase a volar. Extrañada el águila accedió al pedido de lo que le pareció una extraña tortuga y la atrapó con sus poderosas garras, para elevarla a la altura de las nubes. La tortuga estaba maravillada con aquello. Era como si estuviese volando por sí misma y pensó que debía estar maravillando y siendo la envidia del resto de los animales terrestres, que siempre la miraban con cierta compasión por la lentitud de sus desplazamientos. -Si pudiera hacerlo...






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